¿Fácil legalizar la marihuana en Canadá?

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La guerra total contra las drogas ha sido un fracaso. Luego de que Uruguay legalizara la marihuana en diciembre de 2013, se la considera cada vez más como un problema de salud pública. La solución no es la prohibición que beneficia el monopolio del narcotráfico, la corrupción, la violencia y la desestructuración social. La ministra de salud de Justin Trudeau, Jane Philpott, confirmó que Canadá seguirá la vía uruguaya y que legalizará la marihuana.

MARCELO SOLERVICENS

El gobierno de Justin Trudeau cumplirá con su promesa de legalización y reglamentación de la producción y el consumo del cannabis, desde una perspectiva de salud pública. Reconoce así el fracaso de los enfoques represivos tradicionales. Aborda la reglamentación de la marihuana de manera semejante a la del alcohol, con una larga historia de enfoques represivos que favorecieron al crimen organizado.

Según una encuesta de Angus Reid, el 68% de los canadienses están de acuerdo con la legalización de la marihuana, pero el 54% de los encuestados no considera que la legalización sea una verdadera prioridad nacional.

La ciencia muestra que el agente activo de la marihuana, el THC, tiene efectos positivos para los enfermos crónicos. Hasta el gobierno ultraconservador de Stephen Harper, campeón de la represión de las drogas, se vio obligado a autorizar el consumo de marihuana con fines médicos, pero de manera muy reglamentada. Ello recuerda la experiencia de los centros de ayuda a los heroinómanos.

Pero, abordar el tema de la marihuana desde una perspectiva de salud pública es complejo porque se trata de jurisdicción provincial. Ello obligará a arduas negociaciones al momento de la implementación de la ley.

Potencial económico

Una dimensión importante de la legalización de la marihuana tiene que ver con el potencial económico del cannabis. Por un lado, la producción de marihuana con fines terapéuticos, es una industria de varios millones de dólares. Por ejemplo, Canopy Growth, vale 260 millones en la bolsa de valores. Su división Tweed produce desde gorros hasta queques con cannabis, pasando por camisetas. El problema de la reglamentación es que aumenta los costos de producción, lo que llevó a que las cortes estimaran que debe permitirse que los individuos que necesitan la marihuana por razones médicas puedan cultivar sus propias plantas.

Fracaso de política prohibicionista

El argumento decisivo, es que para eliminar el mercado negro controlado por el crimen organizado se requiere encuadrar el consumo de los adultos. Y es que los gobiernos constatan el fracaso de la guerra total contra las drogas en Colombia y otros países; una guerra total iniciada hace 40 años por el presidente estadounidense Richard Nixon. Una política prohibicionista con intenciones de dominio geopolítico que ha fracasado en erradicar el narcotráfico.

Por ello, numerosos países ya dieron un primer paso al descriminalizar la marihuana. Entre ellos, desde 1988, está Paraguay, Chile, Brasil, Argentina, Portugal, Holanda, Dinamarca, la República Checa y España por mencionar solo algunos. Colombia legalizó además la posesión de pequeñas cantidades de cocaína. En México, donde el narcotráfico ha cobrado más de 100 mil vidas en los últimos 10 años, la Corte Suprema autorizó, en 2015, a cuatro ciudadanos a sembrar, transportar y consumir cannabis con fines recreativos. El gobierno de Enrique Peña Nieto envió una iniciativa al Congreso para tolerar la posesión de 28 gramos de marihuana. En Estados Unidos cuatro estados legalizaron el consumo recreativo de la mencionada droga (Colorado, Washington, Alaska, Oregón y el distrito de Columbia).

El anunció de la ministra federal de salud, Jane Philpot ante la sesión especial de las Naciones Unidas sobre la política relativa a las drogas ocupó la primera plana noticiosa internacional… pero, aún no está claro cómo procederá el gobierno federal para legalizar la marihuana en Canadá. La ministra argumentó con su propia experiencia en relación al fracaso de la lucha contra las drogas en África. Propuso la formación de un comité de expertos para diseñar la política. Se espera que el gobierno presente el proyecto de ley en la primavera de 2017. El proyecto debe impedir que la marihuana llegue a los niños y adolescentes o que pueda favorecer al crimen organizado.

Romper el enfoque represivo

Canadá rompe con el enfoque represivo de la comunidad internacional y contradice los acuerdos suscritos por Canadá ante la ONU. En eso puede adherir a la postura de Uruguay. Una experiencia pionera que regula desde la semilla hasta el consumo y asegura que el costo sea tan bajo como para evitar el mercado negro. Es fiscalizado por una instancia nacional de regulación. En Canadá, el gobierno, además de resolver problemas de jurisdicción con las provincias, deberá legislar para multar, por ejemplo, el conducir bajo efectos del cannabis. Además, se agrega el hecho de asegurar que no se exportará marihuana a los Estados fronterizos con Canadá que criminalizan hasta hoy el consumo de esta droga.