“Soy un americano de las tres Américas”

Carlos Ferrand Zavala, cineasta, director de foto y guionista canadiense de origen peruano, presentó el 12 de marzo pasado, una conferencia seguida de la proyección de su largometraje Americano, una visión contemporánea de nuestro continente. Ferrand fue acreedor de la beca de carrera Michel Brault —que se otorga a artistas y escritores que tengan más de veinte años de ejercicio profesional— por su destacada contribución a la vitalidad de la cultura quebequense. 

ANA SILVIA GARCÍA

Ferrand abandona su tierra natal, Perú, hace más de cuarenta años en búsqueda de un lugar donde se sintiera cómodo y pudiera establecerse. Luego de vivir un tiempo en Europa y Estados Unidos, llega a Montreal y se queda prendado del ambiente que le brinda esta ciudad. De allí en adelante, con mucho esfuerzo logra abrirse un espacio en esta difícil carrera.

“Ya había perdido esperanza de darle nombre a la identidad que me define, cuando un día me encontré cara a cara con la “nacionalidad” que mejor me va: soy un “Americano”, un americano de las tres Américas. Dentro de esa nomenclatura me siento bien, como cuando te pones un abrigo un poco grande y usado pero en el cual te sientes a tus anchas”.

Su obra cumbre, Americano, es la síntesis de un viaje personal que el cineasta realiza desde la Patagonia hasta Nunavut, visitando a viejos amigos que le ayudan a tomar el pulso a las Américas y que tan bien retrata en su documental. Obtiene por este trabajo el premio Image en Rencontres internationales du documentaire en 2007; el Premio Especial del Jurado en Rencontres du cinéma sud-américain en Marsella. Nominaciones al mejor documental a los premios Jutra; al mejor largometraje del año por la Asociación Quebequense de Críticos de Cine y nominación como mejor documental, largometraje y mención especial del jurado por la cinematografía de Siracusa, Italia en 2008

A ocho años del estreno de Americano ¿tu percepción del continente es la misma?
Es peligroso tomar la posición de “experto” cuando uno no es más que cineasta y por lo tanto diletante por excelencia. Mi opinión, siempre muy personal, es que hay un ligero avance en el reconocimiento del aporte de las culturas autóctonas en las Américas pero que hasta que esto no sea parte de la educación normal de la mayoría, seguiremos cojeando.

¿Cuál es tu opinión del cine canadiense?
Hay una enorme diferencia entre el cine del Canadá inglés y el de Quebec. El de aquí está vivito y coleando, pero el de los anglófonos vive en la sombra del cine gringo y no puede lograr hacer su marca. No hay competencia posible entre los 300 millones que viven al sur de nuestra frontera y los casi 30 millones que hablan inglés en este Canadá.

El realizador latinoamericano que reside en Canadá ¿puede vivir de esta profesión?
Es bravísimo lograr vivir de esta profesión. En el 2014, por ejemplo, gané menos de 10 mil dólares y casi perdimos la casa por no poder pagar los impuestos. Pero lo bueno de aquí es que como la mitad de la población no lee, el cine es su espejo. Y hay mucho más apoyo que en el Perú por ejemplo.

¿Qué significa para ti la obtención de la prestigiosa beca de carrera que recibiste del Conseil des arts et des lettres du Québec?
Es un gol de media cancha. No es que no lo merezca, es que somos varios los que la merecemos. A la gente le impresionan mucho los premios y los galardones y francamente a mí también. Desde que me han dado la beca he recibido invitaciones para ir a festivales en Francia y dos proyectos míos que estaban bloqueados han sido aceptados. La beca me permite creer más en mis valores. Es un sentimiento de alivio y bienestar que pocas veces he vivido en estos largos años de interesante batalla.

¿Puedes adelantar de qué tratará tu proyecto 13 ?
Es sobre el filósofo Walter Benjamin y no tiene ni un pelo de comercial. Es un ensayo documental sobre los años de exilio parisino de Benjamin durante la segunda guerra mundial; los nazis lo perseguían porque era judío. 13 no tiene entrevistas, ni biografía y está dividido en 13 capítulos. No lo va a comprar ninguna televisión porque si sale bien va a ser como un poema en cine. Y como bien se sabe la poesía no le interesa más que a muy poca gente. Siempre ha sido así y es así como tiene que ser.[:es]

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Carlos Ferrand, cineasta peruano.

Carlos Ferrand Zavala, cineasta, director de foto y guionista canadiense de origen peruano, presentó el 12 de marzo pasado, una conferencia seguida de la proyección de su largometraje Americano, una visión contemporánea de nuestro continente. Ferrand fue acreedor de la beca de carrera Michel Brault —que se otorga a artistas y escritores que tengan más de veinte años de ejercicio profesional— por su destacada contribución a la vitalidad de la cultura quebequense. 

ANA SILVIA GARCÍA 

Ferrand abandona su tierra natal, Perú, hace más de cuarenta años en búsqueda de un lugar donde se sintiera cómodo y pudiera establecerse. Luego de vivir un tiempo en Europa y Estados Unidos, llega a Montreal y se queda prendado del ambiente que le brinda esta ciudad. De allí en adelante, con mucho esfuerzo logra abrirse un espacio en esta difícil carrera.

“Ya había perdido esperanza de darle nombre a la identidad que me define, cuando un día me encontré cara a cara con la “nacionalidad” que mejor me va: soy un “Americano”, un americano de las tres Américas. Dentro de esa nomenclatura me siento bien, como cuando te pones un abrigo un poco grande y usado pero en el cual te sientes a tus anchas”.

Su obra cumbre, Americano, es la síntesis de un viaje personal que el cineasta realiza desde la Patagonia hasta Nunavut, visitando a viejos amigos que le ayudan a tomar el pulso a las Américas y que tan bien retrata en su documental. Obtiene por este trabajo el premio Image en Rencontres internationales du documentaire en 2007; el Premio Especial del Jurado en Rencontres du cinéma sud-américain en Marsella. Nominaciones al mejor documental a los premios Jutra; al mejor largometraje del año por la Asociación Quebequense de Críticos de Cine y nominación como mejor documental, largometraje y mención especial del jurado por la cinematografía de Siracusa, Italia en 2008

A ocho años del estreno de Americano ¿tu percepción del continente es la misma?
Es peligroso tomar la posición de “experto” cuando uno no es más que cineasta y por lo tanto diletante por excelencia. Mi opinión, siempre muy personal, es que hay un ligero avance en el reconocimiento del aporte de las culturas autóctonas en las Américas pero que hasta que esto no sea parte de la educación normal de la mayoría, seguiremos cojeando.

¿Cuál es tu opinión del cine canadiense?
Hay una enorme diferencia entre el cine del Canadá inglés y el de Quebec. El de aquí está vivito y coleando, pero el de los anglófonos vive en la sombra del cine gringo y no puede lograr hacer su marca. No hay competencia posible entre los 300 millones que viven al sur de nuestra frontera y los casi 30 millones que hablan inglés en este Canadá.

El realizador latinoamericano que reside en Canadá ¿puede vivir de esta profesión?
Es bravísimo lograr vivir de esta profesión. En el 2014, por ejemplo, gané menos de 10 mil dólares y casi perdimos la casa por no poder pagar los impuestos. Pero lo bueno de aquí es que como la mitad de la población no lee, el cine es su espejo. Y hay mucho más apoyo que en el Perú por ejemplo.

¿Qué significa para ti la obtención de la prestigiosa beca de carrera que recibiste del Conseil des arts et des lettres du Québec?
Es un gol de media cancha. No es que no lo merezca, es que somos varios los que la merecemos. A la gente le impresionan mucho los premios y los galardones y francamente a mí también. Desde que me han dado la beca he recibido invitaciones para ir a festivales en Francia y dos proyectos míos que estaban bloqueados han sido aceptados. La beca me permite creer más en mis valores. Es un sentimiento de alivio y bienestar que pocas veces he vivido en estos largos años de interesante batalla.

¿Puedes adelantar de qué tratará tu proyecto 13 ?
Es sobre el filósofo Walter Benjamin y no tiene ni un pelo de comercial. Es un ensayo documental sobre los años de exilio parisino de Benjamin durante la segunda guerra mundial; los nazis lo perseguían porque era judío. 13 no tiene entrevistas, ni biografía y está dividido en 13 capítulos. No lo va a comprar ninguna televisión porque si sale bien va a ser como un poema en cine. Y como bien se sabe la poesía no le interesa más que a muy poca gente. Siempre ha sido así y es así como tiene que ser.[:]