Inflación y estancamiento de salarios : ¿Los inmigrantes como chivos expiatorios?

La Ley C-12 del gobierno de Canadá ha sido presentada como una medida destinada a reducir los niveles de inmigración y llevarlos hacia niveles considerados «estables». Sus defensores sostienen que el ritmo de llegada de personas migrantes ha contribuido a aumentar la presión sobre la vivienda, los servicios públicos y la accesibilidad económica.

FUENTE : SOLIDARIDAD SIN FRONTERAS

El debate sobre la inmigración vuelve a ocupar un lugar central en Canadá, en medio de la preocupación por el acceso a la vivienda, el costo de vida y la presión sobre los servicios públicos.

La Ley C-12 ha sido presentada como una medida destinada a reducir los niveles de inmigración y llevarlos hacia niveles considerados «estables». Sus defensores sostienen que el ritmo de llegada de personas migrantes ha contribuido a aumentar la presión sobre la vivienda, los servicios públicos y la accesibilidad económica.

Sin embargo, organizaciones y sectores críticos de estas políticas plantean una lectura diferente. Señalan que las dificultades que enfrenta el país están relacionadas también con factores como el aumento de la inflación, el elevado costo de la vivienda, el estancamiento de los salarios y años de subfinanciamiento de los servicios públicos.

Desde esta perspectiva, las personas migrantes e inmigrantes no serían responsables de estas crisis, sino que estarían entre los grupos más afectados por ellas. También se cuestiona el impacto de las políticas migratorias sobre personas cuyo estatus en Canadá se encuentra en situación vulnerable.

Según las cifras citadas en el debate público, Canadá prevé realizar más de 30.000 expulsiones en 2026, mientras que en Quebec se habrían producido cerca de 3.000 expulsiones durante el primer trimestre del año.

En Montreal, la preocupación se concentra especialmente en varios barrios donde viven comunidades particularmente vulnerables a las intervenciones de la Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá (ASFC). Entre ellos se encuentran Ville-Saint-Laurent, Côte-des-Neiges, Parc-Extension, Villeray, Saint-Michel y Montréal-Nord.

El debate plantea así una cuestión más amplia: hasta qué punto las políticas migratorias deben responder a los problemas de vivienda y servicios públicos, y qué consecuencias tienen estas medidas para las personas migrantes que viven y trabajan en Canadá.

FUENTE : SOLIDARIDAD SIN FRONTERAS