Testimonio: “El 11 tocó muy de cerca a mi familia”

Hortensia Agurto. FOTO: XELHA TAPIA

Cada año los chilenos de todo el mundo conmemoran el 11 de septiembre, día en que arrancó una de las dictaduras más sangrientas conocidas en la historia. Ese día, en 1973, una junta militar encabezada por el general Augusto Pinochet y maniobrada desde atrás por la oligarquía chilena y la CIA estadounidense derrocó al Presidente Salvador Allende, quien había sido elegido democráticamente mediante el sufragio universal. Pulso le preguntó a Hortensia Agurto qué significa para ella esa fecha.


Hortensia Agurto
Colaboración especial

El Golpe Cívico Militar  del día 11 de septiembre de 1973 tocó muy de cerca a mi familia, arrebatando la vida, primero, de mi cuñado Mario Gonzalo Jorquera Leyton, 27 años de edad, quien fuera detenido a su llegada a la Moneda (palacio de gobierno)  el mismo 11 en la mañana y luego apareciera fusilado el día 20  del mismo mes. Dos años más tarde, el 1 de agosto de 1975, mi esposo Raúl Jaime Olivares Jorquera, 25 años de edad, fue detenido por la policía de Investigaciones y llevado  al cuartel Zañartu, en Santiago, lugar en donde fue brutalmente torturado. Y como el objetivo era asesinarlo lo envenenaron con estricnina que es un veneno para eliminar roedores.

Esto lo hemos descubierto después de 40 años. Ha sido una larga lucha por la verdad y la justicia. A la fecha hay 4 policías procesados por homicidio calificado y esperamos que el ministro, Sr. Mario Carroza dicte sentencia en primera instancia dentro de poco.
Para mí, conmemorar el 11 de septiembre de 1973 es mantener viva la memoria. Es  reafirmar un compromiso con la verdad y la justicia. Con todos  quienes dieron  sus vidas por una sociedad más justa.

El 11 de septiembre de 1973 vi cómo se truncaba la vida de cientos de chilenos, incluyendo la mía y de mi familia. Es recordar al presidente  Salvador Allende que no vaciló en dar su vida por su pueblo, que confió en él.

Conmemorar el 11 de septiembre de 1973 es recordar cuando se cometieron  los crímenes más horrendos, dejando a cientos de ejecutados políticos, cientos de detenidos desaparecidos, miles de prisioneros políticos, torturados, encarcelados. Es importante conmemorar el 11 para recuperar y estimular la memoria colectiva de la historia de Chile, para que nunca más vuelva a ocurrir. Conmemorar cada año el 11 es, para mí, una de las razones de existir ya que tuve la suerte de sobrevivir. Cada 11 comienza en el Árbol de la Memoria (situado en el Parque Jeanne-Mance) con una vigilia y exposición de fotos de nuestros detenidos desaparecidos y ejecutados políticos. Culmina con un acto en homenaje a todos ellos. También se rinde homenaje a nuestros compañeros expresos políticos. Ellos sobrevivieron a la tortura, la prisión, la relegación y muchos continúan luchando paraque se haga justicia en Chile.

Conmemorar el 11 significa compartir esta historia con las comunidades culturales de Montreal y con el público en general. Es una manera de seguir denunciando los 17 años de dictadura y  sus crímenes. También significa continuar denunciando la impunidad existente en Chile.