Dos años tomando el pulso de Montreal

RODRIGO ORTEGA

¿Que los tiempos son difíciles para la prensa en papel? Sí. ¿Que Internet acaparó prácticamente todo el espacio mediático y que los periódicos están condenados a morir? Sí. No obstante, por fundados que parezcan esos argumentos, no contradicen el hecho que desde mayo de 2013, fecha de aparición del primer número de Pulso, el interés de nuestros lectores no deja de aumentar. Lo observamos en los correos que recibimos; en las demandas de comercios para que depositemos en esos puntos el periódico; en la gente que se suscribe a Pulso.

Constatamos, con orgullo, que en muchos lugares donde se enseña español, Pulso sirve para el aprendizaje del idioma y de la cultura latinoamericana. Lo mismo en eventos culturales. Ahí estamos presentes difundiendo, apoyando, y ellos, los organizadores de las actividades, distribuyendo Pulso en sus veladas artísticas. Un intercambio enriquecedor para todos.

Agradecimientos

Pulso mantiene un fuerte vínculo con sus lectores y ello redunda en la publicación de una información pertinente. Nuestros agradecimientos, en consecuencia, van a quienes nos leen cada mes en nuestra edición impresa y a aquellos que nos consultan y difunden nuestros contenidos día a día a través de las redes sociales de Internet.

Desde estas líneas agradecemos a cada uno de nuestros lectores por su fidelidad. También le decimos “Muchas gracias” a nuestros suscriptores, colaboradores y auspiciadores, sin esos apoyos Pulso no existiría.