PULSÓMETRO

Lionel Groulx

Gabo San Martín

De nuestros días, si tomamos en cuenta la crisis que atraviesa la Iglesia Católica, es difícil hablar bien de un sacerdote, pero bueno, haremos un intento. Muchos de nuestros países latinoamericanos cuentan en los anales de su historia con algún personaje religioso que haya consagrado su vida a una causa humanitaria o revolucionaria, sin alejarse de su objetivo primero: Dios. Obviamente, la primera persona que se me viene a la mente es el Arzobispo Óscar Arnulfo Romero asesinado durante una misa, a causa de su combate contra la pobreza, la injusticia social, la tortura y los asesinatos cometidos por los militares en El Salvador.

En esta bella provincia que es Quebec, hay un religioso que consagró parte de su vida a la reivindicación de la cultura e historia del Canadá francés.

Lionel Groulx nació en Vaudreuil un 13 de enero de 1878, profesor, historiador, escritor y conferencista, fue además uno de los sacerdotes más emblemáticos de la historia quebequense.

Groulx ejerció como profesor de historia general en prestigiosos institutos de educación. En 1915, fue nombrado profesor en la Universidad Laval de Montreal, donde inauguró la primera Cátedra de Historia de Canadá; un pionero en materia de educación de la historia del Canadá francés. Además fue director de la revista L’Action française y colaboró con diarios y revistas como: Le Devoir y L’Action nationale, entre otros. A lo largo de su vida, alentó el surgimiento de movimientos patrióticos organizados e incitó a las juventudes a identificarse con la historia del Canadá francés. Por esta razón intentó construir una imagen de héroe nacional a quien salvó, en 1660, Ville-Marie (hoy Montreal) de un inminente ataque de un imponente ejército iroquense. Les hablo de  Dollard des Ormeaux.

Lionel Groulx muere en Vaudreuil, un 23 de mayo de 1967, durante su carrera fue galardonado con numerosos premios y doctorados honoris causa.