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Creatividad y optimismo: Las claves de Le Devoir

FOTO: RODRIGO ORTEGA
No es para nadie novedad que la prensa en papel se encuentra en crisis. La tendencia es a la baja en lo que respecta a la circulación. Tampoco constituye gran noticia que muchos diarios y revistas han desaparecido. La Presse, importante matutino de Montreal, dejó de circular en versión impresa, en diciembre de 2017, para concentrar sus esfuerzos en la edición numérica. Se esfumaban así casi 200 años de existencia en formato papel. ¿Cómo se ubica Le Devoir en este panorama?

RODRIGO ORTEGA

Diversos factores explican la caída de los periódicos en papel, pero el más importante es el descenso de la venta de publicidad, la cual hoy absorbe Google y Facebook. Ante el formidable avance de Internet, la tijera presupuestaria se impone poco a poco y muchos medios optan por cerrar o diversificar sus actividades.

Fundado en 1910 por Henri Bourassa, el diario Le Devoir persiste en su cometido de aparecer en versión impresa y los vientos soplan a su favor debido a la calidad de su contenido y a la diversidad del mismo. Su director, Bryan Myles, es realista y optimista en cuanto al futuro de Le Devoir y de la prensa escrita en versión papel.

Consultado respecto a si la gente volverá a interesarse en el papel pese a este giro radical hacia lo digital, Myles señala con prudencia: “Es difícil predecirlo. Todo el mundo preveía la muerte del papel un día u otro. Hay gente más pesimista que otra. ¿Será en un año? ¿En cinco? Por lo menos para Le Devoir hay todavía un horizonte. A corto plazo no dejaremos de publicar el periódico en papel. La gente lo pide e incluso aceptan pagar para obtener el diario”.

Impactos sobre el papel

Para Myles los hechos son elocuentes, pero, según él, hay precedentes: “Hay que reconocer que el tiraje de papel de diario está disminuyendo cada vez más en América del Norte. Pero esto no es nuevo. Cada llegada de nueva tecnología ha significado un impacto en el papel. Ocurrió con la radio, con la televisión. Hoy debemos elegir muy bien lo que queremos decir en el periódico, incitar al análisis, a la reflexión. Algo que dure más que tres segundos en la mente del lector”.

Formato y contenido

Le Devoir ha debido innovar, no solo en lo que respecta al contenido, sino también en la forma con el propósito de suscitar el interés de sus lectores para que estos lean y conserven el diario. “La gente nos dice que nuestros suplementos de cultura y análisis que aparecen el sábado son interesantes. De esta manera guardan el periódico para leerlo durante la semana. Recientemente hicimos una nueva maqueta y cambiamos a tabloide el formato de los suplementos”.

Le Devoir, pese a los altibajos que ha tenido durante su historia, siempre ha querido llevar a sus lectores más allá y no rebajarles el nivel. Los quebequenses son muy apegados a Le Devoir. En un principio fue un periódico de combate que hizo lo posible para que los canadienses franceses asumieran sus deberes cívicos, de ahí el nombre de Le Devoir (el deber)”.

Publicidad

Bryan Myles es consciente de la sostenida caída de los ingresos por concepto de publicidad dirigida a los medios. “Es difícil mantener a los periodistas en sus puestos debido a la falta de publicidad, y esa es una realidad que el gran público desconoce. Por estos días, Google y Facebook recogen el 80 por ciento de los ingresos de publicidad. ¡80 por ciento es mucho! Y cuando miramos América del Norte constatamos que los medios de prensa tradicionales obtienen un 60 por ciento menos de lo que solían conseguir en términos de publicidad”.

Como muchos otros periódicos, Le Devoir cuenta con la suscripción para aumentar sus ingresos. “El 70 por ciento de nuestros ingresos provienen de nuestros suscriptores, lo mismo que The New York Times y The Globe and Mail”, puntualiza confiado Bryan Myles.