PULSÓMETRO

Don Gómez: Célebre profesor de forte-piano y ornamento de la patria

John Lazos G.

El artículo a continuación es ficticio. Pero, el personaje principal sí existió. Es más, fue, hasta probar lo contrario, el músico más activo y prolífico en el México del siglo XIX. Lo que interesa es dar a conocer parte de la vida y obra de quien hasta hace unos años se sabía poco. Esto ha cambiado. 

Nombre completo

José Antonio Gómez y Olguín

Ocupación

Filarmónico

Lugar y fecha de nacimiento

Méjico, el 21 de abril de 1805

 

Platíquenos, don Gómez, un poco de su vida por favor: “Bien, entré a servir siendo un adolescente como tercer organista de la Catedral Metropolitana unos meses antes de que el país alcanzara su independencia. Mi paso como segundo fue un trámite cuando obtuve la plaza de primero en 1835. Desde entonces me dedico a escribir música como de, cuando se requiere, dirigir la orquesta”.

Tenemos entendido que también ha incursionado en el ámbito secular: “Sí, claro, además de publicar, aunque no soy el autor, varios métodos de teoría, piano y voz, fundé una Sociedad Filarmónica y un Conservatorio de Música. También, doy clases, organizo conciertos y acompaño a los colegas nacionales y extranjeros. Ah, por si fuera poco, me llamaron para formar parte del jurado que escogió la partitura del Himno Nacional.”

No cabe duda que don Gómez mantiene una vida muy ocupada dedicada a la práctica musical. Lo curioso es que alrededor de su obra hay varios misterios que permanecen confusos o sin resolver. Por ejemplo, sus Variaciones sobre el tema del jarave mejicano que salieron anunciadas en el periódico “El Cosmopolita” en 1841. Sus Variaciones es la primer obra mexicana que incorpora temas populares dentro de un lenguaje clásico (un recurso que los músicos del nacionalismo, el siglo XX, tomarían como su paradigma). El jarabe es hoy en día parte de nuestro color. Sin embargo, hacia fines del siglo XVIII, la inquisición intentó prohibirlo por su fuerte crítica al clero. No tardó en convertirse en motivo de inspiración en el movimiento independiente. Por eso es significativo que a usted 9¿quién es “usted”?) le haya parecido de inspiración para componer esta obra para piano, que hay que decir, no es nada fácil de tocar.

“Así es, sabemos de los precedentes negativos que tenía el jarabe. Poco a poco fue ganando popularidad en nuestra sociedad. A mi me interesó, amén de sus connotaciones, por su dificultad musical. En mi versión, la mano izquierda representa el zapateado que hacen los bailarines, mientras que la mano derecha toca breves motivos melódicos que habría de improvisar, como hacen los buenos músicos del jarabe, en su repetición”.

“Si no me equivoco, continúa reviviendo don Gómez, mi versión del jarabe fue fuertemente criticado por mis colegas del siglo XX. Como siempre, el tiempo me ha dado la razón. Hay un par de grabaciones que podemos disfrutar de mis Variaciones, espero que ustedes puedan escucharlas como otras de las varias piezas que he compuesto”.

Por el pianista chipriota Cyprien Katsa­ris

Youtube: Variaciones Sobre el Tema “Jarabe Mexicano” (World Premiere Recording)

Por el acordeonista mexicano Antonio Barberena  Youtube: Variaciones Sobre el Tema del Jarabe Mexicano