PULSÓMETRO

Valérie Plante: ¿Fin de Luna de Miel?

Valérie Plante, primera alcaldesa de Montreal. FOTO : XELHA TAPIA

MARCELO SOLERVICENS

Controversia causó el primer presupuesto de la nueva alcaldesa de Montreal, Valérie Plante, preparado por Benoit Dorais, el presidente del comité ejecutivo. La alcaldesa, quien se había presentado como “el hombre de la situación”, consiguió adoptar, tal cual, en el Consejo Municipal, por 40 votos contra 24 y al día siguiente en el Consejo de la aglomeración de la isla de Montreal.

El presupuesto de 5.474 millones de dólares incluye servicios comunes a todas las municipalidades de la Isla de Montreal por un monto de 2,4 mil millones. Aumenta las contribuciones de los propietarios de residencias particulares en un promedio de 3,3% y de los propietarios de comercios en 3%. Como las alzas dependen de la evaluación municipal de cada propiedad, ellas son más altas en ciertos barrios de Montreal y en las 15 municipalidades ligadas a Montreal. Por ejemplo, en Mont-Royal las contribuciones suben un promedio de 9,8%; en Montreal-Est aumentan en 9% y; en Outremont de 7,1%. La administración Plante-Dorais cumplió con eliminar las cuotas obligatorias para los inspectores, pero espera compensar los menores ingresos aumentando las multas por mal estacionamiento (de 53 a 62 dólares) y por infracciones de tránsito. El presupuesto postergó tanto la eliminación del impuesto de bienvenida como el aumento de los fondos de los distritos.

Los gastos municipales suben en 5,2%. Valérie Plante culpa al déficit de 358 millones heredado de Denis Coderre; al aumento de la contribución al fondo de jubilación de los funcionarios municipales y a la disminución de transferencias de Quebec por TPS-TVQ. Valérie Plante reconoció que violó su promesa de no aumentar los impuestos más que la inflación de 2,1% en la región de Montreal. La alcaldesa atribuyó a un problema de mala comunicación, el que hasta sus partidarios criticaran su presupuesto, pese a que el alza no es enorme, un promedio de 10$ mensuales para una propiedad de 427,524$.

Plante argumentó que el presupuesto 2018 le permitirá realizar su programa. Mejorará la movilidad ciudadana con la compra de 300 nuevos autobuses y la soñada línea rosa del Metro. Mejorará los servicios ciudadanos, porque destinará: 163 millones más a la colecta de nieve; 2,5 millones más para la cultura; pasando por la renovación de parques y creación de nuevos espacios públicos. Favorecerá la construcción de habitaciones de calidad y su promesa de 12 mil habitaciones módicas en 4 años.

¿Terminó la Luna de Miel?

El presupuesto provocó una ola de protestas. El temido, Peter Zergakis, presidente de la Asociación de propietarios de Bares y Comercios de Quebec (APBCQ), prometió hacerle la guerra durante los 46 meses que restan de su mandato.

El mundo de los negocios criticó acerbamente el presupuesto. Michel Leblanc, presidente de la Cámara de Comercio de Montreal Metropolitano lamentó el aumento de las contribuciones comerciales. La Federación Canadiense de la Empresa Independiente (FCEI) criticó el aumento de los gastos municipales.

Por su parte, los alcaldes de las 15 municipalidades ligadas a la aglomeración denunciaron el carácter antidemocrático de un presupuesto, que, sin consulta, les obliga a aumentar los impuestos de sus contribuyentes. Es verdad que con sólo 13% de votos, correspondiente a su peso demográfico en la Isla de Montreal, las municipalidades desfusionadas, por Jean Charest en 2006, se ven imponer, sin poder chistar, su contribución al financiamiento de los servicios comunes provistos por la Municipalidad de Montreal. Pidieron la intervención del gobierno Liberal de Philippe Couillard, pero este no quiere reabrir la caja de Pandora de las consecuencias de las escisiones municipales, en año electoral. Tampoco han decidido aún cómo actuar ante la primera alcaldesa de Montreal desde 2002, que no es de la familia liberal.

Desafíos

La primera mujer alcaldesa de Montreal beneficia del saneamiento de la gestión municipal realizado por Denis Coderre. Una transición fundamental luego de los escándalos bajo Gerald Tremblay y Michael Applebaum. También beneficia del nuevo estatus de metrópolis de Montreal, otorgado por Quebec a Denis Coderre. Eso abre las puertas a otros modos de financiamiento distintos de las contribuciones de propietarios y las multas.

Los desafíos de Valérie Plante son enormes. Sus lazos con el gobierno de Quebec y los medios de negocios, son casi inexistentes. Creemos que todo dependerá de si Valérie Plante, mejora efectivamente los servicios a los montrealeses.

Su partido, Projet Montreal, es una coalición de progresistas urbanos francófonos y anglófonos más cercanos a Quebec Solidario, que al partido liberal. Plante encarna el pensar la ciudad en función de la gente que vive en ella y que la recorre cada día. Es una antítesis a las alcaldías populistas,  autoritarias y con grandes proyectos faraónicos, desde Jean Drapeau (1960-1986), Pierre Bourque (1994-2001), Gerald Tremblay (2002-2012) o Denis Coderre (2013-2017). La amenazan cometer los errores de Jean Doré, alcalde del difunto Rassemblement des citoyens de Montreal que mejoró la democracia municipal entre 1986 y 1994.