PULSÓMETRO

Transporte gratuito para la tercera edad

Los adultos mayores necesitan el transporte colectivo para ir a la clínica de salud, a la iglesia, al banco, a la biblioteca, al centro de compras o a la casa de sus familiares y amigos. en la foto, el autor de esta nota en una manifestación en demanda del transporte gratuito para la tercera. | FOTO: STEPHANE LAVOIE

OSVALDO NÚÑEZ RIQUELME

La Asociación quebequense de defensa de los derechos de los jubilados (AQDR), sección Ahuntsic – St-Laurent de Montreal, que reagrupa a 1 300 miembros de habla francesa, inglesa y otras, lanzó a fines de 2015 una campaña de firmas para obtener el transporte gratuito para las personas mayores de 65 años. La gratuidad del transporte existe ya en las ciudades vecinas de Montreal como Laval y Longueuil y en muchas otras ciudades de Quebec, Canadá y del mundo. Hasta ahora hemos reunido más de 6 000 firmas de montrealenses que apoyan nuestra petición.

Sin embargo, esta justa demanda no fue acogida por la Municipalidad de Montreal, dirigida por el ex alcalde Denis Coderre. En este contexto, con el apoyo de la Federación de Trabajadores de Quebec, realizamos una manifestación, en septiembre de 2016, a la salida de la estación del Metro Crémazie. Aprovechamos la reciente campaña electoral municipal para relanzar esta demanda. El 29 de septiembre pasado, con motivo de la celebración del Día Internacional de los Adultos Mayores, llegó hasta la AQDR a participar en este acto la Jefa de Projet Montreal, Valérie Plante, quien nos anunció oficialmente su apoyo y la inclusión de esta demanda en su programa.

Esperamos que la Autoridad del Transporte Urbano y la Sociedad de Transporte de Montreal y, en particular, la Municipalidad de esta ciudad incluyan este gasto en su presupuesto: el financiamiento de esta iniciativa.

Demanda justificada

Montreal es la ciudad que tiene el mayor número de adultos mayores en la provincia de Quebec, de los cuales alrededor del 40% han nacido en el extranjero. Esta cifra aumenta rápidamente con el envejecimiento de la población. Una parte importante de las personas de la tercera edad viven en la pobreza, en la soledad y el aislamiento, especialmente los adultos mayores de origen inmigrante. Estas personas necesitan el transporte colectivo para ir a la clínica de salud, al hospital, a la iglesia, al banco, a la biblioteca, al cine, al centro de compras o a la casa de sus familiares y amigos.

La gratuidad de los autobuses y del metro es uno de los mejores mecanismos para combatir los problemas de pobreza y soledad de los adultos mayores. Muchos no cuentan con los recursos necesarios para pagar la tarjeta Opus, aunque ya está rebajada. Las pensiones son insuficientes. Por otra parte, es necesario señalar que, en general, las personas de la tercera edad no toman el transporte colectivo a las horas de punta. Por lo tanto, no aumentan la congestión.

Nos alegramos que la nueva alcaldesa de Montreal se haya comprometido a hacer justicia a estas personas que han trabajado toda su vida y han contribuido significativamente al desarrollo de la sociedad y al bienestar del cual hoy gozamos. Es un deber del Estado facilitar el desplazamiento y la movilidad de las personas, particularmente de los adultos mayores. En el caso específico de Montreal, la municipalidad debe terminar con la discriminación y otorgar el mismo tratamiento a las personas de la tercera edad que las municipalidades vecinas de Longueuil y Laval. Estaremos atentos y vigilantes a las medidas que la nueva alcaldesa tome en este sentido.

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