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Quebec: Consulta sobre racismo sistémico

Víctor Armony, profesor del Departamento de Sociología de la Universidad de Quebec en Montreal (UQAM), aclara que sistémico no quiere decir sistemático, como algo que ocurre en todos los ámbitos y todo el tiempo. “Sistémico significa que está inscrito, internalizado en un sistema de instituciones y de normas y que genera obstáculos para ciertos grupos”, precisa. FOTO: JEAN-BAPTISTE GELLÉ.

Guadalupe Escalante

La anunciada consulta sobre la discriminación sistémica y el racismo en Quebec sigue generando controversia. La oposición reclama su anulación, mientras que el primer ministro de Quebec, Philippe Couillard, reafirma que se realizará.

El principal argumento en contra de la consulta es que la sociedad quebequense no puede ser racista, pues está abierta a la inmigración y acoge a sus inmigrantes. Más allá de los dimes y diretes político-partidistas es necesario preguntarse ¿qué se entiende actualmente por racismo? y ¿por qué es pertinente esta consulta para las diferentes comunidades, como la latinoamericana?

Víctor Armony, profesor del Departamento de Sociología de la Universidad de Quebec en Montreal (UQAM) señala que no hay que perder de perspectiva que, en momentos contemporáneos, el racismo tiene muchas caras y maneras de manifestarse en una sociedad democrática, como la quebequense.

“Creo que el problema es comprender que el racismo de hoy es diferente al del pasado, por ejemplo, al que provocó la esclavitud y los genocidios en el Holocausto. Tampoco tenemos en Canadá el racismo que solía darse en la selección de sus inmigrantes, que discriminaba por el origen étnico. Eso ya no existe. También es raro encontrar en Quebec gente que diga que algunos inmigrantes son inferiores por su biología. Entonces, la gente tiende a decir que el racismo no existe más en esta sociedad”, explica.

Sin embargo, refiere el profesor de la UQAM, no se pueden obviar las expresiones estereotipadas y los prejuicios que circulan en la vida cotidiana con relación a ciertos grupos, como el latinoamericano, que a la hora de buscar trabajo o vivienda se encuentran en una situación de exclusión. “Eso también es discriminación y racismo. Expresar prejuicios que parecen culturales más que biológicos; que parecen no violentos, indirectos e impersonalessigue siendo racismo”, enfatiza Armony, quien también dirige el Laboratorio Interdisciplinario de Estudios Latinoamericanos (LIELA).

Armony aclara que sistémico no quiere decir sistemático, como algo que ocurre en todos los ámbitos y todo el tiempo. “Sistémico significa que está inscrito, internalizado en un sistema de instituciones y de normas y que genera obstáculos para ciertos grupos”.

Por su parte, Cecilia Escamilla, directora del Centro de Ayuda a Familias Latinoamericanas (CAFLA), expresa su sentir: “como representante de un organismo latinoamericano considero que nuestra comunidad, de alguna forma, se siente discriminada en el campo profesional y ello es tolerado y aceptado por todo el mundo”. Para Escamilla la discriminación en el trabajo calificado es uno de los obstáculos más grandes que enfrentan los latinoamericanos.

Señala, además, que la elevada formación académica exigida para inmigrar, genera grandes expectativas de empleo, “y cuando llegas te das cuenta que la integración profesional no se da, ya sea porque no hablas bien el idioma, por tu acento o porque no estudiaste acá”.

Tanto Escamilla como Armony consideran que esta consulta es importante para los latinoamericanos. Concretamente, explica el profesor de la UQAM, permitirá el encuentro entre latinoamericanos y el intercambio de sus experiencias, así como les dará la oportunidad de presentar a la sociedad quebequense elementos de comprensión de sus vivencias. La directora de CAFLA añade que “en la consulta la gente podrá expresar lo que siente y las razones por las que se siente así. Ello permitirá crear estrategias adecuadas para que nos sintamos en armonía con esta sociedad que hemos elegido para vivir”.

La consulta pública, que se realizará en noviembre de este año, es organizada por la Comisión de los Derechos de la Persona y Derechos de los Jóvenes (CDPDJ) y por el Ministerio de la Inmigración, de la Diversidad y de la Inclusión de Quebec (MIDI).