PULSÓMETRO

Amherst, padre de la guerra bateriológica

Amherst.

GABO SAN MARTÍN

Hablemos de biología. Es bien conocido que durante la Primera Guerra Mundial, se usaron bastantes armas biológicas y químicas, como también durante la guerra de Vietnam, los Estados Unidos usaron el famoso “Agente Naranja”, y en el año 2003, George W. Bush (jr.) atacó Iraq asegurando que existían armas de destrucción masiva (las cuales contemplaban armas biológicas). Y bien, Quebec también fue víctima de un ataque bacteriológico. Lo asombroso es que esto sucedió en el año 1763.

Si recuerdan bien, en el artículo anterior hablamos de la Batalla des plaines d’Abraham de 1759, momento en que Quebec cae en manos de los británicos. Al año siguiente, el General Jeffrey Amherst, logra tomar Montreal y es el final de la conquista de la Nouvelle France, cuando el territorio y sus habitantes pasan a manos de la corona británica, pero… ¿qué pasa con los amerindios aliados de las fuerzas francesas en esta guerra entre europeos?

Obviamente, se implementan reglas comerciales británicas con las diferentes naciones amerindias, el descontento se instala. Agreguemos a esto el hecho que muchos de entre ellos esperaban el regreso de las tropas francesas para extirpar de estas tierras al invasor inglés. Es así que se distinguiría de entre ellos el gran jefe Pontiac, quien unió varias tribus y comenzó una rebelión contra los ingleses, usando un sistema de guerrilla muy eficaz y forzando a los ingleses a tomar medidas drásticas. Y es en ese momento que el gobernador Amherst toma la execrable decisión de enviar mantas con la peste de la viruela. Resultado: 90% de la población autóctona que fue contagiada desapareció. Pontiac fue traicionado y asesinado (me hace pensar a Villa, Zapata y Manuel Rodríguez).

La calle Amherst ha sido materia de polémica en varias ocasiones. Se han hecho propuestas para que deje de ser patrimonio cultural, desafortunadamente, sin mayores resultados.