“Y este, ¿quién habrá sido?”

Marguerite Bourgeoys

GABO SAN MARTÍN

Seamos sinceros. Más de alguna vez, mientras caminamos por alguna calle o vemos el nombre de un parque, nos habremos preguntado: “Y este, ¿quién habrá sido?”. Hasta ahora solo hemos hablado de los grandes personajes, pero me quita el sueño pensar en aquellos hombres y mujeres que han dejado una huella inmensa en la historia de Montreal, siendo solo emblemas de pequeñas calles y organizaciones de la ciudad. Es por esta razón que en esta crónica haremos un homenaje póstumo a algunos de estos pequeños, pero grandes constructores de la historia.

Comencemos por las calles Louis-Hébert et Marie-Rollet. Ellos constituyen la primera familia de colonos pioneros que llegaron con sus tres hijos en el año 1917, con el fin de instalarse en Nouvelle-France, trabajar, cultivar la tierra y hacer patria (siempre tomando en cuenta que este territorio ya era la patria de miles de familias autóctonas).

Otro extraño personaje que lleva el nombre de una avenida muy corta, es Étienne Brûlé, quien podría ser considerado como el padre del mestizaje en Nouvelle France. Llegó con Samuel de Champlain y posteriormente vivió y murió en el seno de varias naciones autóctonas algonquinas. Aprendió la lengua, la forma de vida y la cultura de quienes deberían ser reconocidos históricamente como los primeros habitantes de Quebec. Marguerite Bourgeoys El Hospital Hotel-Dieu, ¿le dice algo? Pues bien, este es el primer hospital de la Nouvelle-France (1642) fundado y administrado por Jeanne Mance, pionera y considerada incluso como la cofundadora de Montréal.

Quizás alguno de sus hijos estudia o estudió en alguno de los establecimientos de la Comisión Escolar Marguerite Bourgeoys. Sor Marguerite Bourgeoys, religiosa, pionera y también protagonista en la construcción de Montreal, fundó en el año 1653, la primera institución educacional de la Nouvelle-France donde se enseñaba a niñas francesas y autóctonas.