PULSÓMETRO

Entrevista a Carolina Ferrer: Creando puentes a través de la literatura

Profesora de la UQAM, Ferrer mantiene viva la literatura hispanoamericana interesándose, entre otros temas, en la difusión de grandes autores.

GABRIELA ANA LIM

Ferrer enseña cursos en el bachillerato, magíster, doctorado en estudios literarios y doctorado en semiología. Es profesora del Département d’études littéraires de la UQAM desde 2007. Ha sido también directora del doctorado en semiología, un programa que reúne disciplinas de varios departamentos y facultades: literatura, cine, historia del arte, comunicación y filosofía.

¿Qué comentarios hacen tus estudiantes cuando leen a escritores extranjeros?

Que se sienten muy cercanos a estos escritores por la manera en que analizamos los textos en clase. Hacemos un tipo de lectura muy detenida basada en analizar los componentes de la obra literaria, identificar personajes, narradores, espacio, tiempo. Así resulta más fácil elaborar una hipótesis de interpretación. Si tomamos un escritor tan complejo como Borges, el tema esencial es la construcción de una realidad a partir del discurso. Para Borges el mundo es un texto y la realidad se construye con el lenguaje. Esto es algo central de la obra borgeana.

Tus clases son en francés. ¿Qué se pierde en la traducción?

Trato de tomar autores que están bien traducidos. En una traducción se pierde, por ejemplo, con un autor como Roberto Bolaño, chileno, que vivió muchos años en México y España. Bolaño juega con el lenguaje. En El gaucho insoportable, una novela corta muy relacionada con el cuento Sur de Borges, Bolaño, chileno, va a usar expresiones en su personaje argentino con un lenguaje invadido por la gauchesca. Claro que traducido se pierde.

¿Hay autores que atraen más que otros?

Claro. Enseño muchísimo a Borges que va a marcar la literatura y la cultura, no solamente argentina e hispanoamericana, sino del mundo entero. Según un teórico de la literatura, Fokkema, es la primera vez en la historia de la cultura que hay una corriente de pensamiento que hace el viaje inverso desde las Américas hacia Europa. El flujo había sido siempre en sentido contrario. Y el autor que habría tenido la mayor influencia en esta corriente de pensamiento es Borges. Si hablo de postmodernidad es esencial que mis estudiantes lean a Borges. Es importante comprender en las nociones borgeanas que el mundo se construye con el lenguaje. En un cuento como La Biblioteca de Babel, Borges para hablar de la biblioteca habla de un universo, que el mundo se construye con el lenguaje. Es un concepto esencial para entender a Borges y la postmodernidad.

¿Se leen autores contemporáneos?

Claro, a los estudiantes les gusta mucho Ignacio Padilla (México), Rodrigo Rey Rosa (Guatemala) y Bolaño también.

¿Y a ti?

[Costó que resumiera pero luego de un profundo silencio] Borges, Cortázar, Neruda, Sor Juana Inés de la Cruz, María Luisa Bombal, Silvina Ocampo. Tantos… Enseño Canto General (1949) que es la biblia de América. Esta obra también les parece muy cercana porque es una visión de nuestro continente. Es una de las primeras veces que un escritor dice la historia oficial en una ficción. La voz lírica de Canto General dice: “yo estoy aquí para contar la historia”.

No todo es realismo mágico…

¿Se traducen las obras?

Con el boom de la novela hispanoamericana de los años 60 y 70, en Europa y EEUU se toma conciencia de que hay una literatura muy rica de origen hispanoamericano. Esos autores van a ser traducidos. Después un problema político declara que el boom se terminó con el golpe de estado en Chile (11/11/1973). Es curioso porque son escritores de izquierda, ¿por qué van a dejar de escribir por un golpe militar de derecha? No tiene sentido. Todos siguieron escribiendo y se fueron sumando más escritores. Pero no se le dió difusión a las nuevas generaciones y se empezó a utilizar la etiqueta del realismo mágico. Sabemos que el realismo mágico es el estilo que utiliza en algunas de sus novelas Gabriel García Márquez, ni siquiera en todas. Pero en vez de adentrarse en la complejidad de la literatura hispanoamericana, le pegan la etiqueta de realismo mágico. Entonces, en EEUU, sobre todo, van a declarar que los autores latinoamericanos solo saben hacer realismo mágico y literatura testimonial. Y he visto aberraciones como que ¡Borges hace realismo mágico! Entonces en lugar de querer comprender esta literatura, es más fácil pegar estas etiquetas y no comprender más allá. Entonces en mis clases quiero mostrar que es muy interesante adentrarse en esta riqueza, de autores que no dejaron de escribir por ejemplo con el golpe de estado en Chile.

¿Y entonces?

Los cuentos, las novelas de los autores se van a criticar. La traductora va a decir “no vemos el realismo mágico en tus textos”. ¡Pues el autor nunca ha tratado de hacer realismo mágico! Otro caso es el grupo mexicano Crack que quiere mostrar un quiebre con los escritores del boom, a pesar de que los admiran mucho. Uno de ellos dice: “yo caería de rodillas si pudiera escribir como García Márquez pero no es lo que yo hago”. Luego hay otra serie de escritores que, al contrario, van a usar la etiqueta del realismo mágico: escriben y publican una novela cada año pero desde el punto de vista estético no tiene una gran riqueza, pero venden…