Mujeres movilizadas por cambios mayores

PCQ

JULIE VIVIER

En 1995, la Federación de Mujeres de Quebec realizaba la Marcha Pan y Rosas, la primera gran acción feminista contra la pobreza que reunió a más de 800 mujeres en Quebec. Esta iniciativa fue el punto de partida de la Marcha Mundial de las Mujeres, un movimiento internacional de acciones feministas que se lleva a cabo en más de 50 países.

El 17 de octubre pasado culminaba la Cuarta acción internacional de la Marcha Mundial de las Mujeres con una importante movilización en la ciudad de Trois-Rivières. Bajo el lema “Nuestros cuerpos, nuestros territorios. Seguiremos en marcha hasta que todas seamos libres”, más de 10 mil personas marcharon contra las políticas de austeridad, la destrucción medioambiental, la militarización y en favor de los derechos de los pueblos autóctonos.

Una acción simbólica se realizó para denunciar los más de 1180 casos de mujeres indígenas asesinadas y desaparecidas en los últimos 30 años en Canadá. Una comisión nacional de investigación sobre estos casos fue exigida una vez más al gobierno federal.

“Las mujeres están en acción en todo el mundo para exigir cambios mayores y poder participar en las decisiones que conllevarán a una sociedad más humana. Es decir, una sociedad que defiende los derechos de todos y todas sin discriminar ni perjudicar nuestros derechos como mujeres y trabajadoras”, declaró Christine Dandenault, participante de la movilización.

Los manifestantes condenaron también los importantes recortes aplicados por el actual gobierno quebequense en los programas sociales y empleos de la función pública que afectan directamente a las mujeres. La Marcha Mundial de las Mujeres iniciada en el año 2000, tiene como principales objetivos eliminar la desigualdad de género y las causas de la pobreza y violencia hacia las mujeres. La próxima Marcha Mundial tendrá lugar el 2016 en Cajamarca, Perú.